Te amo y seguís acá, abrojado a mi alma como yo a la tuya.
Te extraño a mares.
Tu amor me dio alas para volar por el mundo, luces para iluminar las calles, oxígeno para disipar los momentos de tensión y lapices para volver a colorear la vida, para volver a escribir... Te amo, Fede.
Que no te subis a un colectivo? Sabias que te estas perdiendo de una de las aventuras mas locas y raras?.
Te preguntaras...es para tanto?. Y si!.
Como para comenzar los choferes tienen sus mañas. Algunos prefieren que no les dirijas la palabra, otros te dicen buen día/buenas tardes con una sonrisa que ocupa toda su cara, unos tantos son los que manejan violentamente zamarreándonos a todos cual samba del Italpark y si, en el intento de agarrarnos a cualquier manijita, parecemos borrachos a las 7 am!.
Algunos gritan, otros bromean... A veces se creen que son Fangio, y se chupan contra los autos como si fueran a ganar tiempo. En ocasiones doblan en las esquinas como si fuera un curvon y muerden los cordones de las veredas como si fuera pianito... Ojo!, ellos no se lamentan porque aca, en la ciudad de Buenos Aires, la ACTC no les descuenta puntos ni los multa con peso.
El típico "aaaarribaaa" se escucha solo cuando el reloj los apura y estas palabras suelen estar acompañadas de "un pasito mas atrás por favor! Así entramos todos!", frase que es respondida entre los pasajeros " a donde quiere que nos metamos?".
Gente que lee, que escucha música, que piensa mirando a la nada, que trabaja mientras viaja, que aprovecha para escribirle a su amor en momentos como este...
Cuantas cosas pasan en el viaje... Y vos, hace cuanto que no subís a un colectivo?.Subí que te llevo...
La mayoría de las veces que te pienso te imagino sentado escribiendo, macerando las palabras que componen la melodía de tus cuentos tan bien contados, endulzando palabras inexistentes, sazonando con pócimas mágicas momentos de los mas comunes, batiendo sentimientos hasta que leven buscando, en cada metáfora, el infinito, espolvoreando de colores la vida de tus estrofas y calentando cada dosis de tiernas ocurrencias a baño maría.
Suele suceder en mi mente, que también te imagino leyendo, concentrado, paciente, libre, pendiente de cada palabra, de cada sonido al pasar la página, de cada tapa acariciada con la suavidad que te caracteriza. Te imagino leyendo en el jardín de nuestra futura casa, totalmente relajado, rodeado de frondosas plantas, disfrutando del café con leche y la torta que te prepare hace tan solo unos minutos.
Sucede que te imagino inquieto, pendiente de cada necesidad de los tuyos, de cada sonrisa que te dedique, de cada gota de rocío que mis labios emanen al besarte. Te imagino siempre dispuesto a abrazarme, a cuidarme cuando sienta dolor y cuando necesite tu amor.
Es de no creer, o llueve dentro del
súper o se rompió el paquete, siento que mis pies están en un arenero...Jodemeeee!
El paquete de azúcar que agarre esta roto! En dos segundos paso de estar en las
nubes, tontamente atontada, a sentir que mis pies nadan en granitos blancos. OK!!,
Shhh…Quieta! Si ni te registra, no sea cosa que comience a reconocerte por lo
aparata. Vamos , Juli… agarra otro paquetito y camina despacito hasta
desaparecer de su vista. AYYYY, que papelón!. Y si me vio?. Dios!, Cuando voy a
hacer algo normal??. Cuando! Se habrá dado cuenta que soy un “Pato Criollo”?
Me asuste con tus mareos y desmayos, tu dolores de cabeza y tus lágrimas repentinas. Me sorprendí con tu manera de amar tan intensa, tan dulce y a veces tan terca.
J
aja ja! .Que boba, mira lo que estoy pensando : me caso. Me caso con alguien
que me encanta, que corre bailando, que usa remera de los Stones ( ahí derrape,
evidente la vista gorda que hago), y tiene unos ojos increíbles, además del
lomo que acusa tener mas admiradoras que los dos pendex de R-Way en su mejor
momento.
Recuerdo que un día, en plena tarde de merienda, con el objetivo de
alcanzar la ultima galletita tentación, atolondradamente
volcó el vaso lleno de leche con nesquick con tanta suerte que no solo empapo mi
pintorcito cuadrille rojo sino también el nuevo vestido blanco que llevaba
debajo. Bastaron menos de 10 segundos para que se dibujara un puchero en mis
labios y, mis primeras lagrimas de jardín de infante empaparan mi café con
leche calentito. Se asustó, junto sus manitas pegajosas, me miró con culpa y
esbozo un “perdoncito”…
Es verdad, a veces creemos que podemos
con todo, que tenemos mil manos para llevar nuestros recuerdos en una valija,
nuestras experiencias en la cartera, nuestras carencias en el neceser y nuestros
anhelos en la típica bolsita de cartón, pero nos enorgullecemos de buscar, incansablemente,
ciento de veces, hasta encontrar “eso” que tanto necesitamos. No nos damos por
vencidas fácilmente porque creemos que, cuando se busca con amor y esperanza,
nada nos detiene.
El matecito esta caliente. Esta yerba me gusta mucho, tiene
"hierbas", me hace sentir que estoy en el campo, en paz, aunque suenen mil bocinas de locos desaforados
queriendo llegar a donde uno nunca sabe.
Mansamente le hice un lugar a mi
lado y lo invite con una mirada tierna detrás de un dócil pestañeo. No tardo
mucho en entender que lo quería a mi lado, que buscaba su calor, su mirada
intensa y varonil. Que necesitaba dejarme atrapar por esos brazos llenos de contención
y por esos latidos que ecualizaban mi alma.