Respire tu aire, recogí tu alma, presione tu nariz en busca de que sigas aquí, conmigo. Rece sin creer en nada y creyendo en todo, pidiendo, suplicando, que nada te sucediera, que los angelitos y los marcianos te cuidaran, te abrazaran y no te llevaran a ninguna parte mas que a mis brazos.
Me asuste con tus mareos y desmayos, tu dolores de cabeza y tus lágrimas repentinas. Me sorprendí con tu manera de amar tan intensa, tan dulce y a veces tan terca.Y aquí estoy nuevamente, en el banquillo de los acusados, pidiendo que tengas clemencia por tu existir y por nuestro amor. Solicitando tu "presente" en la lista de la vida y oponiéndome a que te hagas daño.
Acusada de no darte todo lo que necesitas. Acusada de no "dejarte ser". Acusada de amarte hasta explotar de miedo a que algo te suceda. Acusada de creer que puede funcionar. Acusada de no saber amarte y, consecuentemente, no saber hacerte sonreír a diario, las 24 horas del día...
No hay comentarios:
Publicar un comentario