Pensar, sentir, pensar, sentir, pensar, sentir… y así uno se
marea tratando de entenderse a si mismo, intentando percibir que pasa dentro
del alma, evaluando si se corresponde con las reflexiones que acuden a la mente
minuto a minuto cual canal de noticias, intentando arduamente sacar
conclusiones que descompriman esta sensación rara de no saber que hacer.
Pensar que hay gente que decide rápidamente en un abrir y
cerrar de ojos, que evalúan con agudeza, que tienen la certeza de estar
eligiendo la mejor opción. Sentir que uno no es de ese grupo, que el desconcierto
se apodera de la razón y el corazón simula permanecer en el tifón. Sentir que el
pensamiento quiere callar al sentimiento y pensar que el sentimiento no deja de chillar
impacientemente.
Pensar, sentir, pensar, sentir, pensar, sentir…que abatida me
encuentro pero, se y siento que necesito tiempo para calmar esta ansiedad de
respuesta, para poder poner paños fríos a esta situación tan inusual que nos toco vivir.
Te pienso, te siento, te pienso, te siento, te pienso, te siento…

No hay comentarios:
Publicar un comentario