Páginas

lunes, 26 de marzo de 2012

Acusada

Te ame a cada segundo, te acaricie a cada décima. Implore tu perdón en las noches de mas angustia y matice mi luz para que tus ojos no duelan.


Respire tu aire, recogí tu alma, presione tu nariz en busca de que sigas aquí, conmigo. Rece sin creer en nada y creyendo en todo, pidiendo, suplicando, que nada te sucediera, que los angelitos y los marcianos te cuidaran, te abrazaran y no te llevaran a ninguna parte mas que a mis brazos.


Me asuste con tus mareos y desmayos, tu dolores de cabeza y tus lágrimas repentinas. Me sorprendí con tu manera de amar tan intensa, tan dulce y a veces tan terca.


Y aquí estoy  nuevamente, en el banquillo de los acusados, pidiendo que tengas clemencia por tu existir y por nuestro amor. Solicitando tu "presente" en la lista de la vida y oponiéndome a que te hagas daño.


Acusada de no darte todo lo que necesitas. Acusada de no "dejarte ser". Acusada de amarte hasta explotar de miedo a que algo te suceda. Acusada de creer que puede funcionar. Acusada de no saber amarte y, consecuentemente, no saber hacerte sonreír a diario, las 24 horas del día...





domingo, 25 de marzo de 2012

Eternamente tuya


Me matas con cada coma, con cada letra,
con cada espacio entre palabra y palabra,
tus sílabas me hacen soñar,
me llevan a tus brazos,repentinamente
vuelo, como nunca vole en mi vida
y llego a destino,
un destino lleno de besos
de abrazos y apapachos.

Llego a tu vida, a tu cama,
huelo el aroma de tu piel,
el rocio de tu alma,
y me fundo...

Te busco y te deseo,
te mimo y te amo,
te extraño y te beso, suave, fuerte
en la cara, en los ojos, en la boca.

Te deseo, una y mil veces,
caigo rendida a tus manos,
a tu tacto tan varonil,
a tu piel tan fuerte, tan dulce
sabes lo que me provocas, sabes que soy tuya
eternamente tuya...

Hace días que lo veo...


Hace días que love o, uh perdón, vuelvo a comenzar.

Hace días que lo veo, siempre de cortos, remera rotosa de los Stones ( si, evidente que le gusta el rock and roll), zapatillas y sus infaltables auriculares.
Cuando corre parece que baila, no sé, me da esa sensación.  Es como que mueve la cadera más de lo normal o quizás tenga que ver con la manera en que pisa…Tendrá pie plano y no me di cuenta?. Que se yo!. Como me voy a fijar si tiene pie plano si su andar es exquisito, si sus ojos son dos perfectas almendras. Es atractivo, si duda lo es. Que me importa como pisa!Que me importa si tiene pie plano… Que lindo es, por favor!.

Si, si , mejor uso la toalla para limpiarme la baba.

Debo confesar que más de una vez me pregunte que escucha, porque correr así, escuchando los Stones, no da. ¿Escuchará música electrónica?. Na, no creo, tendría que llevar puesta una remera de  Oasis, The Killers o algún grupo similar, pero no… el usa la de los Stones. ¿ Sera reggaetón?. Me muero muerta!.  No, ni ahí. Y si escucha Cumbia???. Jodeme!. Lia Crucet, Gilda,  La bomba Tucumana, Alcides… ya esta!, me tiro al lago de una y que me morfen los patos!!!. Que intriga, que escuchara?.  Si escucha de todo, me caso, ME CA SO!
J aja ja! .Que boba, mira lo que estoy pensando : me caso. Me caso con alguien que me encanta, que corre bailando, que usa remera de los Stones ( ahí derrape, evidente la vista gorda que hago), y tiene unos ojos increíbles, además del lomo que acusa tener mas admiradoras que los dos pendex de R-Way en su mejor momento.

Bueno , si, estoy loca. No me daría bola nunca y menos con estos rulos todos enojados, con mis brackets en forma de scalectrix  y sudada cual mula enculada en medio del campo.

Sí, ya lo miré, pero tampoco voy a poner los ojos como bebé recién asustado, como diciendo: “ Holaaaaa!, mirameee!, me gustaaaaa aaas!!”. No, de ninguna manera.  Los moños los llevan los autos que llevan a las novias al civil, a la iglesia, a sacarse las fotos, al salón, al… aaahhh. Que lindo es!.

Hellooooo???? Realidad llamando a Julieta!!!. 
Ah, sí. Como decía, moño no. Mirada va , mirada viene y así será hasta que el me diga “Hola, corremos juntos”, o, “Tenes los cordones desatados”, o, “Siempre corres por aca?”, o luego de pegarme un porrazo frente a sus narices y quedar toda despatarrada y chamuscada contra el pavimento, él me diga “Uh, estas bien?, te ayudo?, te llevo a tu casa?”. Que se yo!.

Hace unos días que love o  . Mieeeeerrrrrrrrrrcoles!, otra vez el mismo error.
Hace días que  LO VEO, ahí va bien, si, si,  y me tiene así, atolondrada, pasando lentamente por mi mente, las fotos que le saca mi alma adorándolo en silencio. Que lindo es… aaahhh, como me gusta.. como lo amo…

jueves, 15 de marzo de 2012

Jardín de Infantes



Mientras su madre y la mía conversaban acerca del color del pintorcito que llevaríamos este año, el y yo nos estudiábamos sutilmente. Tenía cara de travieso y siempre escondía un chocolate en alguno de sus bolsillos. Su remera desalineada indicaba su necesidad de trepar hasta alcanzar su sueño de ser un “superhéroe”, sus rodillitas sucias demostraban cuanto le gustaba jugar con sus autitos preferidos y su atención desmesurada ante el movimiento de manos de las mujeres que nos dieron la vida, dejaban ver la sagacidad, la perseverancia y la inteligencia que tenía para entender lo que decían sin interrumpir.

Sus ojos, su vocecita aguda y sus ocurrencias me invitaban a compartir las Gotitas de Amor que cada día llevaba en mi mochila por si acaso lo cruzara en el mercado. El no dejaba de escucharme y preguntarme  “¿Querés jugar conmigo?”. Siempre teniéndome en cuenta, buscando juegos donde nos encontráramos en esa sana competencia, probando nuestras mejores estrategias infantiles, apostando cada paquetito de pastillitas de Yapa que nos regalaban nuestras abuelas, producto de tantos mimos y ocurrencias. Siempre asegurándose que no me caiga, que siga sintiendo su protección y cuidado ante cada charco de agua saltado.

¡Que lindo le quedaba ese gorrito! Recuerdo que los “grandes” le decían que se parecía a un Capitán no se que, y yo lo veía cada día mas parecido a ese príncipe azul que profesaban los cuentos que cada noche espolvoreaban mis sueños con hadas, carrozas y castillos.

Recuerdo que un día, en plena tarde de merienda, con el objetivo de alcanzar la ultima galletita tentación,  atolondradamente volcó el vaso lleno de leche con nesquick  con tanta suerte que no solo empapo mi pintorcito cuadrille rojo sino también el nuevo vestido blanco que llevaba debajo. Bastaron menos de 10 segundos para que se dibujara un puchero en mis labios y, mis primeras lagrimas de jardín de infante empaparan mi café con leche calentito. Se asustó, junto sus manitas pegajosas, me miró con culpa y esbozo un “perdoncito”…

La última galletita que estaba en su poder había caído al piso. Desesperadamente la levantó, no dudó en limpiarla sobre su pantaloncito corto de color azul y ofrecérmela, intentando, con ese gesto tan dulce, suavizar mi firme piquito enojón. Sin mirarlo a los ojos, acepte sus disculpas, su regalo y, cuando osó girar sobre si mismo intentando huir desesperadamente , le dije “ Tomá, la mitad es tuya”.

domingo, 11 de marzo de 2012

Pensar, sentir


Pensar, sentir, pensar, sentir, pensar, sentir… y así uno se marea tratando de entenderse a si mismo, intentando percibir que pasa dentro del alma, evaluando si se corresponde con las reflexiones que acuden a la mente minuto a minuto cual canal de noticias, intentando arduamente sacar conclusiones que descompriman esta sensación rara de no saber que hacer.

Pensar que hay gente que decide rápidamente en un abrir y cerrar de ojos, que evalúan con agudeza, que tienen la certeza de estar eligiendo la mejor opción. Sentir que uno no es de ese grupo, que el desconcierto se apodera de la razón y el corazón simula permanecer en el tifón. Sentir que el pensamiento quiere callar al sentimiento y  pensar que el sentimiento no deja de chillar impacientemente.

Pensar, sentir, pensar, sentir, pensar, sentir…que abatida me encuentro pero, se y siento que necesito tiempo para calmar esta ansiedad de respuesta, para poder poner paños fríos a esta situación tan inusual que nos toco vivir.

Te pienso, te siento, te pienso, te siento, te pienso, te siento…

jueves, 8 de marzo de 2012

Ser mujer


Nacer mujer es un desafío hermoso porque sabes, desde el primer momento, que tenes la posibilidad de traer más vida al mundo. Empatizas con la mas pequeña hormiga cuando carga esa enorme hoja sobre su lomo, te retorces de  dolor cuando ves un niño con hambre, te enterneces con una simple palabra susurrada en tu oído, te transportas a un lugar único con un suave beso y sentís,  sentís que, cuando estas en los brazos de alguien a quien amas,  estas en tu hogar.

Es verdad, a veces creemos que podemos con todo, que tenemos mil manos para llevar nuestros recuerdos en una valija, nuestras experiencias en la cartera, nuestras carencias en el neceser y nuestros anhelos en la típica bolsita de cartón, pero nos enorgullecemos de buscar, incansablemente, ciento de veces, hasta encontrar “eso” que tanto necesitamos. No nos damos por vencidas fácilmente porque creemos que, cuando se busca con amor y esperanza, nada nos detiene.

Ser mujer es mucho más que cocinar una rica comida, lavar ropa embarrada, planchar camisas a media noche, cuidar a tu familia, escuchar a tus amigos , abrazar a tus hijos, embellecerse a base de miles de cremas, soportar cambios de humor a base de hormonas incontrolables, trabajar arduamente hasta que no puedas más. Ser mujer también es decir: “No puedo. ¿Me ayudas?”, “No lo sé, ¿Me enseñas?”, “Abrazame”, “Te extraño”, “Te necesito”, “Te Quiero”, “Te amo” sin que se te quiebre la voz y el orgullo en pedacitos…

Ser mujer es sinónimo de  vivir enamorada de la vida y de una misma porque somos como un pequeño, suave, esponjoso y dulce pastel espolvoreado de virtudes y defectos.

Feliz Día Mujeres!

martes, 6 de marzo de 2012

Buen día, mi amor.


Despierto acariciando tu pelo, besando tu frente, tus mejillas, tu boca. Recorro tu cuerpo con la yema de mis dedos, casi sin tocarte, sintiendo la energía que emana tu cuerpo, tu calor suave, tu paz inmaculada.

Comienzo a prepararte el desayuno. Sí, lo recuerdo: “todo leche y una gota de café” y mientras el  aroma a pan tostado inunda la casa perfumando el ambiente con  aroma a “hogar”, busco en la alacena el azúcar que endulzara mas tarde tus labios, tu alma.

Tras tropezar con nuestra ropa llego nuevamente a la habitación, te encuentro remoloneando entre las sábanas, con los ojos achinados y tu espalda al descubierto. No puedo evitarlo, tu piel, tu media sonrisa mañanera me invitan a unirme al calor de tu cuerpo,  a la pureza de tu  esencia.

Vuelvo a mirarte, fijamente. Descubro algo nuevo que me atrae, que me deja nuevamente sin palabras. Comenzamos a bailar la danza apasionada del amor, esa que nos deja sin aliento, que acelera nuestra frecuencia cardiaca y exalta cada sentido de nuestro ser.

Me estremezco en tus brazos, me fundo en tu piel, te siento tan cerca, tan dulce, tan mío. Mi piel se eriza, tu piel no deja de buscarme, de sucumbirse ante mis debilidades femeninas, ante mis sonidos intensos…

Exhausta y aliviada vuelvo a mirar la bandeja. Esa, que contiene mis blancos deseos de mimarte, de agasajarte e invitarte a observar un nuevo amanecer. El café esta frío, mi alma aún ardiente…

Vuelvo  a mirarte, fijamente y esbozo un “Buen día,  Mi Amor…Es hora de desayunar”.

La lluvia, la vida.


Me dispongo a vestir mi mejor vestido, floreado y colorido, uno de mis preferidos
La ventana abierta y la lluvia constante me rejuvenece con su aire fresco.
Gotitas que caen mientras pasan decenas de autos por minuto sobre la Av. Del Libertador y vos, del otro lado del ordenador, acompañándome en esta tormentosa tarde.
Gente que corre, se moja. Paraguas rotos. Obreros que se van a su casa a tomar mate con su mujer, a ver a sus hijos luego de su primer día de clases.
Gente que ni se conoce y se amontona bajo un techo en busca de reparo, con sus manitos juntas, parados como soldaditos de plomo atrincherándose, batallando el frío.
La lluvia no para y hoy, hoy soy tus ojos, hoy te cuento que se ve desde mi ventana.
El matecito esta caliente. Esta yerba me gusta mucho, tiene "hierbas", me hace sentir que estoy en el campo, en paz,  aunque suenen mil bocinas de locos desaforados queriendo llegar a donde uno nunca sabe.
¿Tanta urgencia? ¿Tanta locura? Si siempre llegamos a donde queremos, tarde o temprano, lo logramos.
¿Que necesidad hay de aturdir?, si hablando se entiende la gente.
¿Tan importante es tu trabajo? ¿Ese trámite lo podes hacer mañana?
Claro que si, es importante ser puntual, es algo que defiendo a muerte, la puntualidad, el respeto por el tiempo propio y el ajeno pero, no es necesario exigirse más de la cuenta.
Somos humanos y el tiempo, el clima, es un interrogante habitual.
¿Y que si llegaras tarde? ¿Te perderías de algo? ¿Te dirían cosas feas?
Si el sol sigue estando en tu alma, si tu sonrisa se puede disparar con cualquier estupidez, si la vida es vida y es tuya.
Llueve, truene, salga el sol…no corras, no sirve.
Disfruta... de cada gota que cae, de la brisa en tu cara y sentí, una y mil veces lo hermoso que es vivir.

Nuestro primer viaje al universo.


Sentada en un banco de plaza me encontré tiritando, muerta de frío, con el alma congelada y los ojos ciegos. Por más que intentara mirar lejos, una neblina espesa  generaba en mi respeto y me impedía mirar más allá del banco situado frente a mí.

Comenzó a llover. El  golpeteo de mis dientes al ritmo de castañuelas acompañaba la caída de las pesadas gotas sobre la vereda. Frote mis manos para conseguir calor, eleve mis piernas y las abrace con tal fuerza que creí que mi flujo sanguíneo estaba en peligro. Fue en ese momento donde decidí dejar caer mis parpados, subirme al tren de los latidos de mi corazón que sonaban energéticamente como si escuchara los tambores de una civilización india.

Resistí a base de respiraciones profundas y coloridas visualizaciones. Mis inspiraciones seguían siendo insondables pero, cada segundo que pasaba, se convertían en libres plumas que volaban gracias a la brisa que dejaba mi cara empadada de vida.

Lentamente, abrí los ojos y encontré, sentado frente a mí, un hombre fuerte y sensiblemente erguido. Abruptamente sentí como el sol comenzaba a iluminarme irradiando un suave y  tibio calor. Nos  miramos comprensivamente por largo tiempo, evaluamos cada milímetro de piel, percibimos cicatrices ajenas, aromas dulces, respuestas a preguntas nunca formuladas. Hablamos sin pronunciar una palabra, sin hacer un gesto. Nuestras miradas comprensivas y verborragicas se convertían en hilos que unían cada parte de nuestro cuerpo, cada emoción callada, cada percepción alimentada.

Mansamente le hice un lugar a mi lado y lo invite con una mirada tierna detrás de un dócil pestañeo. No tardo mucho en entender que lo quería a mi lado, que buscaba su calor, su mirada intensa y varonil. Que necesitaba dejarme atrapar por esos brazos llenos de contención y por esos latidos que ecualizaban mi alma.

Fue entonces cuando me abrazó y me sentí volar, me sentí estallar… Abrí aún más mis ojos y nos vi. Estábamos rodeados de estrepitosas luces que coronaban el cambio de vida y nuestro primer viaje al universo.


Sé que tenes temor pero también sé que sos valiente.
Sé que estas inseguro pero también sé que sabes lo que querés.
Sé que tenes miedo a no contarla, pero sé que estas lleno de historias hermosas que muchos queremos escuchar.
Sé que necesitas mucho a dos personas, pero sé que están presentes en tu ADN y te cuidan desde donde estén.
Sé que estas perturbado, pero también sé que abunda serenidad en tu ser.
Sé que sos ansioso pero, gracias a las cosas que han pasado en tu vida,  te has convertido en una persona paciente.

Sé que queres vivir la vida, sentir la brisa matutina, vibrar con una mirada, reír a carcajadas, mirar el cielo, escuchar un trueno, leer un cuento, pensar en el amor, decir cuan feliz sos. 
Sé que queres crear un mundo mágico, imaginar un mundo puro, construir castillos de amor, tocar una mariposa, mimar al niño desamparado, dar tranquilidad, abrazar hasta dejar impregnado tu aroma, pedir caricias, besar hasta explotar, volar para descubrir, escribir para descomprimir.
Sé que queres viajar a lugares desconocidos, comer comidas exóticas, bailar la danza típica, gritar tus emociones, susurrar un "te quiero", tomar un buen vino, correr y transpirar, guiar al mas débil, elegir la mejor opcion, crecer y equivocarte, contener a tus seres amados, cantar esa canción que te vuelve loco, soñar que la vida no es un sueño.
Sé que tenés que jugar y vencer y también sé...

Que queres amar.. y... quizás en eso te pueda ayudar.

Vacía, pero Te Amo


El recuerdo de tu presencia me hace sentir vacía. Vacía de emociones, sensaciones, sentimientos, esperanzas, felicidad.

Volví a percibirme una vez más y me encontré entre las sábanas, pensando en tus manos, en tus palabras, en el aroma de tu piel, en tus besos infinitos, en tus labios tiernos, en tu tacto suave, en tu cuidado pasional. Me encontré estremeciéndome entre la sensación angustiante de tenerte  e imaginarte sobre mí, dentro de mí.

Te hable, como si me escucharas, como si realmente estuvieras dentro mío, como si nunca nos hubiéramos separado.

Te sentí  fuerte, lleno de amor, con ganas de darme tu esencia más masculina y vital. Y ahí estaba yo, totalmente vulnerable, mostrando mi más sensible verdad de mujer, abriendo caminos para disfrutarnos nuevamente entre los confines de la ilusión y la lejanía.

Comencé a suspirar, a palpar ese botón que me lleva cerca de tu alma, que hace que tiemble, que mi cintura se despegue de la cama y mi cabeza se eche hacia atrás. Me encontré diciéndote “Te Amo”. Lo repetí tantas veces que llegué a ese estado de tensión, tan dulcemente agradable, que comencé a llorar y a sentir que, aunque no estuvieras dentro mío, aunque no me hayas tocado, aunque no me hayas acariciado, me estremecía completamente dejando  impregnado en tu piel mi esencia de mujer.

Me siento vacía, pero TE AMO.